Erin Patterson, la australiana condenada a cadena perpetua al ser hallada culpable de asesinar con hongos tóxicos a tres de sus familiares en 2023, apelará a su dura condena, según informó este jueves su defensa.
El anuncio fue realizado por su abogado, Richard Edney, durante una audiencia administrativa en el Tribunal Supremo de Victoria, Australia, consigna EFE.
“Habrá una apelación contra la condena”, señaló en declaraciones recogidas por la cadena ABC, aunque no precisó los fundamentos de la solicitud ni si se han presentado aún los documentos formales.
Australiana que envenenó a su ex suegros apelará a su condena
Patterson, de 51 años, fue sentenciada con un periodo mínimo de 33 años antes de poder optar a la libertad condicional.
Esto último tras ser hallada culpable de los asesinatos de la pareja Don y Gail Patterson y de Heather Wilkinson, además de la tentativa de asesinato de Ian Wilkinson, quienes consumieron comida contaminada con hongos venenosos en su vivienda en Leongatha.
La Fiscalía de Victoria, por su parte, todavía evalúa si apelará la sentencia, al considerar que la gravedad del caso justificaba que Patterson no tuviera nunca la posibilidad de salir en libertad condicional.
La posible apelación llega después de que Patterson convocara a sus familiares a una cena en su casa de la localidad rural de Leongatha, el 29 de julio de 2023.
Su exmarido, Simon Patterson, con quien tiene dos hijos en común, también fue invitado a la reunión, pero finalmente no acudió.
Cena letal
El motivo fue que Erin quería contarles que padecía cáncer, enfermedad que posteriormente se demostró que nunca le fue diagnosticada.
Tras reunir a los familiares, todos degustaron una cena compuesta por letales hongos que preparó Patterson. Tras sentirse gravemente enfermos después del banquete, los invitados acudieron al hospital.
Don y Gail Patterson y Heather Wilkinson, fallecieron entre el 4 y el 5 de agosto de 2023, mientras que Ian Wilkinson fue el único superviviente.
Informes de toxicología revelaron que la mujer empleó uno de los hongos más letales, ‘amanita phalloides’, también conocida como oronja verde, en la preparación que sirvió a los familiares de su expareja.
