En el marco de su reciente paso por Chile, la escritora española bestseller Inma Rubiales (2002) presentó formalmente su última novela: “Nuestro lugar en el mundo” (Planeta, 2025), por lejos el título más musical de su catálogo. El encuentro se realizó durante los primeros días de mayo en el Teatro Oriente de Providencia, donde 700 fans agotaron en apenas 4 minutos los cupos de la charla.
La novela muestra cómo la música puede servir de puente para un encuentro inesperado entre dos personas en apariencia distintas. La trama sigue a Luka, “un muchacho que recurre a la música para comprender sus pensamientos”, y a Nora, una joven que se ubica en las antípodas de dicha premisa: en su caso, la escucha de canciones es solo un ejercicio para abstraerse de sí misma.
Nora ha hecho creer a sus padres que tiene un trabajo, un novio y una vida perfecta, pero el panorama cambia cuando se ve obligada a convivir con Luka, quien le ayudará a continuar con la farsa. En términos prácticos, deben fingir una relación amorosa. Y, como es de esperar, el plan se les va completamente de las manos.
“Esta novela viene de mi amor por la música. Soy una autora que no podría escribir sin música”, explica Rubiales a BioBioChile al momento de hablar de “Nuestro lugar en el mundo”.
“Tengo unos cascos (audífonos) gigantes que utilizo siempre que estoy metida en la escritura de una novela. Y, de hecho, si no encuentro la canción perfecta para cada momento, soy totalmente incapaz de escribir. Tenía muchas ganas de reflejar este amor que siento por la música en un libro”, afirma.
Con ilustraciones de la también española Vero Navarro, la historia puede leerse con una playlist especialmente elaborada para dicho cometido, donde Inma apeló a sus propios gustos musicales pero también a los de sus personajes.
“En ‘Nuestro lugar en el mundo’, la música es casi un personaje más dentro de la novela junto a Luka y Nora. La idea de que se llevaran mal y de pronto tuvieran que vivir juntos, es una premisa muy divertida, gracias a la cual luego me voy metiendo en temas mucho más profundos como la muerte, el sentirse perdido, el alcoholismo y el suicidio”, cuenta.
“Todo esto surgió en una noche en la que yo estaba muy agobiada con la novela que estaba terminando en ese entonces, ‘Todos los lugares que mantuvimos en secreto’. No podía dormir esa noche, tenía la fecha de entrega dentro de dos semanas, o algo así, y estaba superagobiada. Y mi cabeza buscó como un escape a todo el estrés que estaba teniendo y empezó a imaginarse, a las 3 de la mañana, un lunes cualquiera, otra historia diferente”, recuerda.
En el acto, de madrugada, Inma comenzó a armar la historia con notas ‘post it’. “En ese momento miré a mi compañera de piso y le dije: ‘no te lo vas a creer, pero acabo de planificar toda mi siguiente novela»”, cuenta Inma. “Me gusta mucho que la inspiración llegue siempre de esta manera, cuando estoy terminando una novela. Siempre hay un momento de revelación en que me llega, de pronto, la idea para la novela siguiente”.

A pesar de que asegura que los protagonistas no están inspirados en personas reales, la autora desliza que sí hay personalidades de este mundo que la han ayudado a darles forma.
“Quizá Nora es una chica muy intensa, muy apasionada de la literatura, como por ejemplo me pasa a mí, que también soy muy apasionada. Es quizás una persona a la que le cuesta mucho el atreverse a alzar la voz, o hacer ruido, u ocupar un espacio, que es algo que veo de manera muy repetida en muchas amigas mías”, añade.
Inma Rubiales: “Es cierto que ahora hay más medios, tengo más seguidores en redes sociales, pero en Wattpad estaba mucho más expuesta”
(P): ¿Por qué crees que se te dio tan fácil cruzar el Atlántico y llegar a lectores latinoamericanos?
(R): Fue una de las condiciones que pedí a la editorial cuando me propusieron contratarme para la primera novela, “Hasta que nos quedemos sin estrellas”. En ese momento yo escribía en Wattpad y ahí había construido una comunidad de lectores que, claro, al ser una comunidad online, realmente no conocía fronteras. Me leían lectores de Chile, de Uruguay, de México, de Estados Unidos también, de España. Y cuando me proponen publicar la novela en España, yo decía: “Es que siento que tengo una gran comunidad de lectores que no está en España, sino en Latinoamérica” Y cuando lo planteé, enseguida fueron conscientes de que no me estaba inventando nada y que era la realidad. A mí me sigue resultando muy sorprendente.
(P): En estas semanas ha habido polémica entre España y México a raíz de la figura de Hernán Cortés. ¿Crees que hay que reivindicarlo, tal como afirmó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso?
(R): Yo la verdad que no me meto en esas cosas, ni de política ni de nada. Me parecen unas declaraciones curiosas cuanto menos, de las que, la verdad, no tengo nada que decir. O sea, tampoco me gusta dar visibilidad a ese tipo de declaraciones. Así que yo vengo aquí a hablar de mi libro.
(P): Pero me parece que es un tema más de historia que de política…
(R): Sí, pero no me meto.
(P): ¿Cómo vives el fanatismo de tus seguidores? En Argentina hubo gente que acampó de madrugada afuera de la FIL para conseguir un cupo en tu charla. ¿Te da miedo ser objeto de ese tipo de culto?
(R): No me preocupa por mí, me preocupa por ellos, ¿no? Porque, bueno, al final también son chicas muy jóvenes, sobre todo chicas entre 14, 15, 16, 17 años Y cuando veo que están acampando, o lo que sea antes de la firma, me preocupa por ellas, por su seguridad. En Chile pusimos en marcha un sistema de entradas online para facilitar que eso no ocurra.
(P): ¿Extrañas tus días en Wattpad? Cuando de repente había menos ruido mediático alrededor de tu obra, pero también una cierta épica.
(R): No, la verdad. Creo que antes también me exponía mucho más. Ahora sí, es cierto que hay más medios, tengo más seguidores en redes sociales, pero en ese momento yo iba publicando los capítulos conforme los escribía y cada vez que escribía cualquier cosa y publicaba cualquier capítulo, enseguida recibía un montón de feedback. Entonces sí siento que en ese entonces estaba mucho más expuesta. Ahora yo escribo cuando tengo la novela terminada, y ahí la gente opina lo que quiera. El feedback que recibía en WhatsApp siempre solía ser muy positivo.
(P): ¿Cómo te llevas con la piratería?
(R): Evidentemente, es un problema para el mercado editorial, es un problema para los autores. Porque son libros de los que obviamente no recibimos regalías y no recibimos nada. La verdad, no sé cómo sentirme con eso. Tampoco estoy muy informada acerca de cómo surgen esos libros piratas, en papel, porque aquí en España no suele ocurrir. Sí me da la impresión de que hay muchas lectoras que los compran sin saber que son piratas, y que sienten que están comprando un libro original, y luego me mandan fotos o me los traen a las firmas y ellas vienen tan ilusionadas y tan emocionadas que, claro, yo reconozco enseguida cuando el libro es pirata, y muchas veces ni siquiera se los digo.
