No todas son alegrías en Inglaterra cuando la selección de fútbol sale a la cancha: el Crown Prosecution Service (CPS), el principal organismo público e independiente encargado de procesar penalmente los casos investigados por la policía, se refirió esta semana al aumento de denuncias de casos de violencia intrafamiliar (VIF) en días en que la selección inglesa juega sus partidos.
El hecho fue ratificado por los fiscales británicos, quienes el martes hicieron un llamado a tomar conciencia sobre este problema tras el empate entre Inglaterra y Ghana por la Fase de Grupos del Mundial 2026.
“Si bien el Mundial es motivo de celebración para muchos, sabemos que también puede ser un periodo de mayor riesgo para las víctimas de violencia doméstica”, apuntó Olivia Rose, fiscal adjunta y máxima autoridad de la Unidad de Acoso en el CPS.
“Los fiscales nos informan de un aumento de los incidentes de violencia doméstica en torno a los grandes campeonatos de fútbol, y nos preocupan profundamente los patrones que observamos”, añadió. De acuerdo a cifras del organismo, el CPS presenta cargos en 4 de cada 5 casos que recibe.
En el punto de prensa, el organismo mostró evidencias sobre la relación entre fútbol y violencia de género. Una de ellas, fue un estudio de la Universidad de Lancaster que revela que los incidentes de violencia intrafamiliar aumentan un 26% cuando juega Inglaterra y un 38% si la selección pierde.
Según cifras recopiladas por el Consejo Nacional de Jefes de Policía (NPCC, por sus siglas en inglés), agentes policíacos persiguieron más de 300 delitos de violencia doméstica en Inglaterra durante la Eurocopa 2024, en todos los casos con el fútbol como uno de los motores del abuso.
El problema, en época de Mundial, se complejiza aún más por una de las características principales de este flagelo: en los casos de VIF, no existe un perfil típico del sujeto agresor. La violencia doméstica, además, no siempre es física, y puede manifestarse como un patrón de abuso psicológico, emocional, físico y/o económico.
La situación, para la fiscal Rose, es de máxima preocupación: “También quisiera instar a las comunidades a que estén atentas a los amigos, familiares o vecinos que puedan ser especialmente vulnerables en estos momentos”, agregó.
“Espero que esto envíe un mensaje claro a cualquier persona que sufra abusos, ya sea durante el Mundial o en cualquier otro momento: no están solos y no tienen por qué sufrir en silencio. Si se sienten capaces, por favor, denúncienlo. Sabemos que puede ser difícil, y existen servicios de apoyo confidenciales disponibles. Serán escuchados”, puntualizó.
Fútbol y violencia de género en Chile
Nicolás Núñez, psicólogo, magíster en Neurociencia y académico en la Universidad Andrés Bello, entrega más antecedentes sobre la relación entre fútbol y violencia de género.
“El Banco Interamericano de Desarrollo ha documentado en Brasil aumentos en las denuncias por amenazas contra mujeres en un 23,7% en días de partido, y aumentos de denuncias por lesiones físicas en un 25,9% cuando los equipos jugaban como locales”, explica a BioBioChile. “Otro ejemplo viene de Colombia, en donde el registro de violencia doméstica aumentó un 25% durante el Mundial 2018 y un 38% en el del 2014″, agrega.
Para el académico, los datos sugieren que estos eventos, “caracterizados por generar una elevada carga emocional en los espectadores, actúan como gatillantes de agresividad en personas que tienen factores de riesgo preexistentes para la violencia de género”.
A pesar de que en Chile no existen estudios actualizados sobre este fenómeno, para Núñez “es muy probable que así sea, dada la magnitud de los datos en Latinoamérica y el resto del mundo”.
“Lo que sabemos con certeza es que en Chile hay una gran brecha entre los eventos de violencia y la denuncia de los mismos, lo que hace más difícil la obtención de estos datos. Ahora bien, en Chile, hay datos que relacionan el consumo de alcohol y la masculinidad hegemónica (tendencia a creer que los hombres son mejores que las mujeres) con la violencia doméstica, y dado que el consumo de alcohol aumenta en torno al Mundial de fútbol, uno podría anticipar un aumento en la cantidad de episodios de violencia relacionados, aunque quizá no tan marcados como en otros países”, agrega.
Francisca Peña, abogada y especialista en Derecho de Familia, confirma que en Chile este fenómeno también ocurre, y no solamente en eventos relacionados al fútbol profesional, “sino que sobre todo en el fútbol amateur”, cuenta a BioBioChile.
“El futbol amateur, en regiones, llega a ser más potente que el profesional. Y en esta categoría, se rigen por la misma normativa de Estadio Seguro, que es el único mecanismo que existe en Chile en seguridad al momento mismo de un evento deportivo. Pero, obviamente, cuando ocurren los eventos masivos, estos tienen una connotación social: está lo deportivo, pero también está el factor del ‘tercer tiempo»”, apunta en relación a las actividades sociales que acompañan al balompié.
“Cuando ocurren estos eventos, sí se producen más actos de violencia”, afirma. “Si Chile estuviera hoy en el Mundial, habría un ambiente más de fiesta que trae aparejado conflictos familiares y de violencia”.
“Que las bebidas alcohólicas puedan auspiciar camisetas y eventos deportivos sin ninguna contraprestación en materia de prevención de violencia, es algo que habla por sí mismo”
Con alrededor de 15 años de experiencia en el Instituto Nacional del Deporte, la abogada es enfática: “Nunca, en los 15 años que estuve ahí, nunca estuve en una reunión donde se haya plasmado el tema de la educación sobre violencia de género”, asegura Peña, quien ve en la prevención una herramienta clave para enfrentar los casos de VIF.
“Es un tema de prevención y de educación, en el aspecto de poder educar a todas las fanaticadas sobre que esto, el fútbol, es un deporte, no es una competencia de vida o muerte, porque esta confrontación tú no la ves en otro tipo de deportes”, añade.
Núñez, desde la psicología, pone atención en cómo operan la publicidad y el consumo de alcohol en esta materia: “El alcohol es un factor que se asocia a la violencia doméstica, y la evidencia sugiere que cuando los partidos son más temprano, el consumo de alcohol se extiende más horas y los casos de violencia tienden a aumentar”.
“No es que el alcohol cause la violencia, sino más bien disminuye la inhibición y aumenta el descontrol impulsivo en quienes ya tienen rasgos agresivos. Muy posiblemente se puede hablar de pasividad institucional en Chile. Que las bebidas alcohólicas puedan auspiciar camisetas y eventos deportivos sin ninguna contraprestación en materia de prevención de violencia, es algo que habla por sí mismo”, subraya.
Pero, ¿son por extensión todos los eventos masivos situaciones de potencial riesgo para las víctimas de violencia de género? Núñez responde: “Con matices, sí. Lo que activa el riesgo no es el evento en sí, sino la combinación de factores que suelen acompañarlos: alta intensidad emocional colectiva, consumo de alcohol, dinámicas de grupo que refuerzan expresiones de masculinidad agresiva, y el posterior retorno al hogar con esa carga”.
“Esos factores están presentes en conciertos masivos, festivales, celebraciones de Año Nuevo, incluso Fiestas Patrias”, agrega Núñez, y para graficarlo cita cifras locales de la pandemia.
“Los datos chilenos de la pandemia, cuando el confinamiento forzado actuó como ‘evento permanente’, mostraron un aumento del 119% en llamadas al fono de crisis, lo que confirma que el encierro y la tensión sostenida son también factores de riesgo. La diferencia con el fútbol es que este tiene una frecuencia y una regularidad que otros eventos no tienen: hay partidos cada semana durante meses. Eso lo convierte en un fenómeno de riesgo crónico, no puntual, lo que justifica que se le trate de forma específica y no como un evento aislado más”, explica.
La abogada Francisca Peña complementa: “Aquí en Chile nadie ha hecho esta relación entre fútbol y violencia de género. Y si lo han hecho, ponen en una balanza qué se gana y qué se pierde y obviamente, es claro dónde hay más detractores, dónde van a reclamar más por esto, porque la misma publicidad, ene se caso, no va a ser beneficiosa. Es algo impopular para las autoridades”, lamenta.
“En Arica ocurre un festival y estamos todos claros de que van a aumentar los casos de exceso y violencia cuando este se desarrolla, sobre todo en sociedades más machistas”, subraya sobre la cotidianidad de la relación entre eventos masivos y violencia de género.
En este ítem, Núñez exige más voluntad de las autoridades, tanto deportivas como gubernamentales. “Me parece que hay una declaración de intenciones que se ha traducido poco en acciones concretas, como la creación de una política estructural clara respecto de cómo prevenir y abordar el tema de la violencia doméstica en torno al consumo de fútbol”.
“Una propuesta que combine acciones de prevención, como educación en prevención de violencia de género y regulación de impulsos; junto a medidas de sanción claras y fuertes, como prohibición de entrar a estadios a agresores condenados, puede ser una buena forma de abordar este complejo fenómeno”, propone.
