Dracos y Mansilla es una pareja de carabineros que transitan por el lado más oscuro de una institución donde hay uniformados que tienen no solo una agenda paralela. Forman parte de una organización de poder paralela. Y, en muchos aspectos, por sobre las instituciones de poder.
“Acuérdese: los pacos tienen tetas” (p. 164)
Diligencia, de Pablo Toro (Santiago, 1983), es una novela que no da tregua. Con un vértigo, giros y asesinatos como la más dinámica película hollywoodense. Un consumo de drogas que hacen recordar a Caracortada (Scarface, de Brian de Palma, 1983). Y una organización secreta, infiltrada en las cúpulas de poder, propia de estos tiempos conspiracioncitas.
Diligencia
Al sargento Dracos y la cabo Mansilla les ha encomendado su superior, Reinaldo Baza, participar de una serie de acciones que están fuera del marco institucional y legal. Al menos, del público. Será una forma de ascender, de hacer carrera por un atajo. Para ello, deben, más que muestras de lealtad, entregar un “seguro”. Algo que les impida salirse de esa ruta alternativa, oscura, sórdida y violenta. Algo que los ligue de manera definitiva a esa organización.
Las exigencias laborales, incluyendo peligros, excesos, violencia extrema, además de una soterrada disputa de poder y legitimidad entre ellos, llevan a ambos policías a mantenerse en funciones a base de drogas. Un esnifear que hace dudar del tiempo transcurrido, de la capacidad del cuerpo y pone en duda la lógica interna del libro (o, ciertamente, evidencia mi desconocimiento de este “universo de polvo multicolor”).
“Enfilaron por Providencia hacia Las Condes, rumbo a Sanhattan, la zona que el capitán describía como dominio de los operadores financieros, ejecutivos hambrientos y abogados versados en la duplicidad de la ley; donde circulaba falopa más pura que en el resto de la ciudad…” (p. 107)
La novela Diligencia, de Pablo Toro (guionista de las series Los 80, Bala Loca, Cromosoma 21) combina la historia de un asesino en serie, un dirigente estudiantil desaparecido, una escritora que ha perdido una hija por aparente sobredosis que indaga donde no debe, un parlamentario turbio y una poderosa organización que opera en las sombras.
El resultado es una novela policial que atrapa, que conduce por un interminable resbalín a profundidades inimaginables. Donde, además, se muestra <strong>una institución de Carabineros tensionada, dividida, con sus propias y múltiples pugnas de poder internos.[/destacador]
“Esa falta de cuestionamiento profundo a la autoridad. Rasgos que ella sentía como una falla personal, un error de fábrica, algo muerto antes de nacer.” (p. 102)
Puede, a algunos, incomodar este ritmo frenético tan propio de películas y novelas “bestseller”, el mostrar un mundo tan ajeno, en muchos aspectos, a nuestra realidad. Uno donde los atisbos consciencia y crítica parecen decoración. Y los ciudadanos “de a pie”, de Red y Metro, vivimos en otra dimensión.
Diligencia
Pablo Toro
Tusquets Editores
Julio de 2026, Santiago de Chile
