La actriz Fernanda Finsterbusch (26) vive días agitados en su corta pero bullante carrera artística. Este año, fue confirmada como una de las protagonistas de la nueva teleserie de Mega, ‘Prohibida Obsesión’, y como la intérprete de Michelle Bachelet en la película de Pablo Larraín sobre el Golpe de Estado de 1973, ‘Once’.
Tras ambos anuncios, las redes sociales se repletaron de menciones con su nombre: la intérprete de teleseries como ‘Edificio Corona’ y ‘Hijos del Desierto’ llegaba a la línea protagónica en el prime más visto de la TV local. Sin embargo, lejos de la ansiedad que podría generar, Finsterbusch afirma tomárselo con calma.
“No soy un personaje ni una persona que tenga mucho que ocultar”, asegura en diálogo con BioBioChile a tres meses del inicio de las grabaciones de la telenovela, aún sin fecha de estreno en la estación privada.
En la historia, Ramírez interpreta a Bárbara, una mujer de 25 años que describe como “potente, intensa, impulsiva, sin filtros y llena de contradicciones”, y que desestabilizará la rutina de Luciano (Diego Muñoz), un exitoso arquitecto con una vida personal y profesional aparentemente resuelta.
Tras una aventura de una noche, lo que comienza como una decisión impulsiva deriva en un espiral de consecuencias que amenazará directamente su matrimonio con Antonia (Sigrid Alegría), además de su propia cordura. “Bárbara está desesperada por ser amada”, cuenta Fernanda.
(P): ¿Cómo has vivido la exposición de estas últimas semanas con los anuncios de Mega y Fábula?
(R): Ha sido bien impactante encontrarme con todo mi entorno diciéndome: “¡estás en todos lados!”. Hoy en día es muy fácil volverse masivo a través de las redes sociales, pero me lo tomo con mucha calma, estoy muy tranquila. Me parece que es una oportunidad muy grande y un desafío gigante. Los desafíos también llevan decisiones con respecto a lidiar con nuevas cosas con las que uno antes no tenía que lidiar. Acá realmente hay una exposición que es mucho más grande, pero como no soy un personaje ni una persona que tenga mucho que ocultar. Por ahora es algo que hago para que la gente vea el material y la teleserie.
(P): ¿En qué se ha distinguido esta producción de toras de Mega?
(R): Fue una teleserie que, a diferencia de muchas, tuvo una previa muy grande, entonces tuvimos tiempo para poder encontrarnos con el guion y con los personajes de manera mucho más tranquila. Creo que es una teleserie que está como a fuego lento, y eso es muy beneficioso para el proyecto.
(P): Se saben pocos detalles de la trama y de Bárbara. ¿Cómo será tu personaje?
(R): Bárbara va a ser una mujer que va a dar que hablar, porque los personajes en esta teleserie no son ni muy héroes ni muy villanos. Es algo bien interesante a mi gusto, porque permite construir de manera muy profunda, con capas, con mixturas, sin estereotipos básicos ni panfletarios. Todos los personajes son muy humanos y Bárbara también, y es muy heavy porque es una mujer muy potente. Me lo he tomado con mucha profundidad y creo que también el tiempo nos ha jugado a favor. Ella es una cabra de 25 años que es muy independiente, muy dueña de su vida, pero que también tiene un vacío muy grande dentro.
Yo le puse un enunciado: “Un intento desesperado por ser amada”, porque realmente es una mujer a la que a ratos se le escapa la moto en el vacío que siente adentro: la desesperación de ser elegida por el otro. Yo soy muy de escribir, tengo mis agendas en donde logro hacer una perspectiva de cada capítulo, como una narración en primera persona del personaje a través de cada capítulo. A través de esa narración, me voy orientando y, en paralelo, voy haciendo otra agenda con respecto a Bárbara y sus profundidades. Qué objetivos tiene cada escena y cada personaje, y qué la lleva a estar ahí, para que nada sea cotidiano o azaroso.
(P): ¿Qué ha sido lo más difícil de este proceso?
(R): Cuando se habla de “desafío actoral”, a veces no se le toma el peso, porque realmente es un gran desafío, y ese fue soltar la expectativa que a veces uno tiene de sí mismo y darle la bienvenida al goce y a disfrutar. Hay un dicho que me dijo mi papá una vez y creo que nunca le había dado tanta importancia, que le decía mi abuelo: “La perfección es enemigo de lo oportuno”. Y es verdad, yo soy muy perfeccionista y a veces quiero que las cosas queden bien, me gusta dar lo mejor de mí, y yo siento que en la tele a veces también hay que soltar.
(P): ¿Pesa llegar a la franja más vista de la TV chilena? ¿Sientes una responsabilidad mayor con este papel?
(R): Creo que eso me pasó cuando entré a otras teleseries. Por más que eran otros horarios, igual estuve en ‘Hijos del Desierto’ y tenía una exposición bien grande. ‘Edificio Corona’, donde tenía un personaje más pequeño, aún así era una teleserie muy vista: hasta el día de hoy mucha gente se acuerda de mí por esa teleserie. Ahora es como que te paran en la micro, y eso ni en el sueño más raro. Me lo tomo con mucha alegría. Yo también me siento una actriz muy espectadora de la tele, muy público también, no me siento en un rol de ser la que genera contenido para que la gente vea la teleserie solamente, sino que también yo consumo ese contenido. A mí me encanta jugar y trabajar con esa disyuntiva y eso me permite, cuando leo los comentarios, ponerme en el lugar de espectador también.
(P): Una dificultad del mundo de las teleseries son los clichés, los lugares comunes. ¿Cómo lidias con eso para que el personaje no se convierta en una caricatura?
(R): Este personaje y esta teleserie buscaron cien por ciento salir de los espacios comunes. Hay gente que puede comentar eso con respecto al spot, con la chica como “la amante”, el hombre casado, pero ese es un preámbulo para no contar todo. Este es un personaje que tiene miles de capas y que se aleja de cualquier estereotipo, y eso es muy interesante. A ratos yo la quiero mucho, a ratos la odio mucho también. Es una mujer errática. Creo que los humanos somos un poco así también.
(P): Te genera sentimientos encontrados…
(R): Es entretenido porque la teleserie tiene eso hacia el espectador. No estamos regalando una historia que es fácil de entender ni fácil de digerir, sino que te va a poner en jaque, te hace muchas preguntas. Cuando grabamos y vemos la escena, todos reaccionamos como “qué difícil, ¿no?”, “pobre mujer que se está metiendo ahí”, “qué pena la Bárbara”. Genera emociones distintas porque tiene capas y momentos en donde uno la ve feliz y uno la ve sufrir con la misma intensidad.
(P): ¿A qué se parece esta teleserie? ¿A qué sabe?
(R): Cuando a mí me hablaron del proyecto antes de leer el guion y tener cualquier imagen, se decía en el canal “esto es medio Baby Reindeer (“Bebé Reno”). Ahí yo me dije: “creí que iba a ser una protagonista buena”. Y una vez que recibí el guion, pensé: “OK, esto no es así, no es Baby Reindeer”. Es mucho más profundo y mucho más grande, tiene una historia de amor. Baby Reindeer no lo es en ningún caso. También se le relaciona con ‘Atracción Fatal’ o ‘Infidelidad’, pero la teleserie es mucho más diversa. Esas películas se centran mucho en los personajes principales y todo ronda frente a esta historia de odio o de amor, pero esta teleserie tiene mucho más de qué hablar.
Fernanda Finsterbusch: entre Wisteria y Fábula
(P): Además de actriz, eres una emprendedora exitosa a través de la tienda de ropa Wisteria. ¿Cómo surgió la idea?
(R): Es complejo llevarlo, pero llevo harto tiempo lidiando con eso porque todo el tiempo libre tengo que aprovecharlo para meter ahí las jornadas de fotos que queremos hacer para la tienda de ropa o el diseño de la nueva colección. Tratar de estar presente significa ceder mi espacio de descanso, que a veces es muy importante, pero me gusta. Yo no soy una fanática de la moda, no me siento para nada una fanática de la moda. Lo que a mí me gustaba de Wisteria era poder crear una prenda útil, cómoda, que sea llamativa y que no responda al canon de lo que “está de moda”.
De hecho, ahora vamos a lanzar la primera chaqueta que es como más taquilla, pero a mí me gusta la ropa por la que no pasa el tiempo y que dura. Las chaquetas impermeables funcionan, por ejemplo, porque en el invierno acá en Santiago a veces te toca lluvia y tienes que salir con una chaqueta impermeable. Una chaqueta que sea de acceso económico para todos. Mucha gente en Chile, en vez de invertir en una chaqueta muy cara e impermeable, se la juega por las de Wisteria, porque tenemos harta oferta seguido.
(P): ¿Cómo se originó?
(R): La creé con mi hermana porque siempre tuvimos un poco el sueño de ser hermanas que tenían una tienda de ropa, pero luego, ya en la pandemia, se volvió un poco una necesidad para generar recursos en el tiempo libre. Vivíamos todas juntas y mi hermana había sido mamá, entonces fue un emprendimiento muy de las dos y que agarró vuelo porque descubrimos que en el mundo de redes sociales estaba toda la gente con ganas de comprar cosas. El lanzamiento fue en 2018, pero ahí en verdad nunca le achuntamos a nada. Y en 2020 nos empezó a ir muy bien. Es importante decir que es un emprendimiento que no nace de ninguna base económica. Partimos con muy pocos gorros. Teníamos como seis gorros y nos quedaban dos chaquetas, nos había ido mal. Y con eso tenemos lo que tenemos hoy: una tienda física, una bodega, tenemos un stock muy grande.
(P): ¿Sientes una responsabilidad especial de encarnar a Michelle Bachelet en “Once”, la nueva película de Pablo Larraín?
(R): Yo, como actriz, por contrato, no puedo hablar acerca del personaje que voy a interpretar en la película, porque aún la información que está liberada oficialmente es acerca del proyecto y del elenco que pertenece a la película. Pero sí estoy tremendamente orgullosa de agarrar las riendas de un guion así, y a mí me parece que va a ser una apuesta que va a dar mucho que hablar. Es un tremendo guion y proyecto.
