La película Hangar Rojo, de Juan Pablo Sallato, relata las vivencias del capitán de la Fuerza Aérea de Chile Jorge Silva. Desde el 10 de septiembre de 1973 hasta unos días después. Se estrenará en salas de cine el próximo 1 de ocgtubre.
Es una historia real. La película se basa en el libro autobiográfico Disparen a la bandada, del periodista Fernando Villagrán. Pero también hubo muchas conversaciones con el propio protagonista de esta ejemplar historia, para así poder profundizar en él y los duros momentos y decisiones que tuvo que tomar.
Uniformado, constitucionalista, gremial
Jorge Silva era, ante todo, un uniformado. Creía en “su” institución, en el mando, en el honor. En una serie de códigos, como en la Constitución. Era lo que, muchos ciudadanos, esperamos de un uniformado. Lo que en la formalidad se espera de ellos. Lo que todos juraron respetar.
Por ejemplo, Silva participó, a fines de los 60, en reuniones para mejorar las pésimas condiciones en que trabajaban. Situación que era un riesgo para el país. La suya era una postura gremial, sin tendencias políticas.
Era un destacado uniformado, lo que está certificado con reconocimientos institucionales. También se lanzó en paracaídas y, contrario a lo que pronosticaron algunos de sus compañeros, cayó en el centro del Estadio Nacional, justo antes de un importante partido de fútbol.
Pero su rectitud, ser un uniformado apegado a la Constitución, lo llevó a denunciar un intento de atentado contra la vida del presidente Salvador Allende, en el que estaban involucrados compañeros de armas. Mucho antes del golpe de estado. Entonces, quedó “marcado”.
Hangar Rojo
La película casi no menciona lo anterior. Se centra en el día previo hasta los posteriores al golpe de estado. En el dilema humano en el que se ve envuelto Jorge Silva y gran parte de los uniformados en esos días. En síntesis, ¿hasta dónde se deben obedecer las órdenes? ¿cuándo dejan de ser legítimas? ¿hasta dónde se puede ceder en función de la propia seguridad, del futuro personal, de la familia?
La película de Juan Pablo Sallato (Ojos Rojos, 2010) se centra en el dilema ético, en los juegos de poder y en la condición humana. En esos momentos límites donde los seres humanos dividimos aguas, reconocemos bandos que no son políticos, son éticos.
Hangar Rojo omite, todo lo posible, la violencia explícita. No es su foco. Con una gran y cuidada puesta en escena, con ambientaciones creíbles (incluso para los que vivimos esos años), destacas actuaciones de Nicolás Zárate, Boris Quercia, Marcial Tagle, dirección de arte y música, la película se centra en lo más profundo y humano de sus protagonistas. En dónde ponen sus prioridades, qué los mueve.
En este sentido, Hangar Rojo es una película que va mucho más allá de la historia puntual de Silva y del momento histórico, determinante, que estaba viviendo el país. Todo ello es una importante capa, porque resulta relevante rescatar esa historia y sus protagonistas.
También es importante destacar esas Fuerzas Armadas “paralelas” que funcionaron antes del golpe de estado, como redes ocultas que, incluso, habían infiltrado instituciones del gobierno y del estado. Redes que se “apropiaron” de las Fuerza Armadas, del gobierno y del estado, junto a los civiles golpistas.

Pero el fondo de Hangar Rojo es algo que trasciende, que es universal: ¿qué hacemos en esos momentos cruciales? ¿predominan los intereses personales, nuestros miedos o nuestros valores? Y ¿cuáles son, en definitiva, esos valores?
Hangar Rojo es una muy buena película para cuestionarnos, en forma individual como en forma colectiva, como sociedad. Para tener la valentía de tomar partido, no en un bloque u otro, sino respecto a nosotros mismos. A tomar consciencia sobre los verdaderos valores que profesamos y que, en situaciones límites, vamos a seguir. O si nos vamos a ceder a nuestros intereses, o seremos presa de nuestras debilidades, de nuestros miedos. Legítimos o, al menos, en muchos casos comprensibles.
Buena e incómoda película que debiéramos ver todos y conversarla, discutirla.
Y un detalle incómodo para muchos: Hasta su muerte el 2024, Jorge Silva, que vivió en el exilio, nunca dejó de actuar como un uniformado… constitucionalista.
Hangar Rojo
Dirección: Juan Pablo Sallato
Guion: Luis Emilio Guzmán y Fernando Villagrán
Elenco: Nicolás Zárate, Boris Quercia, Marcial Tagle, Catalina Stuardo, Aron Hernández, Francisco Carrasco y Juan Cano.
Producción: Juan Ignacio Sabatini, Juan Pablo Sallato
Coproducción: Televisión Nacional de Chile (TVN)
Inspirada en el libro: Disparen a la Bandada de Fernando Villagrán
Dirección de Arte: Nicolás Grum
Fotografía: Diego Pequeño
Edición / Montaje: Sebastián Brahm y Valeria Hernández
Música Original: Alberto Michelli y Matteo Marrella
Duración: 81 minutos
Países: Chile, Argentina, Italia
Distribuida por: Storyboard Media
