Como telón de fondo, las monarquías de nobles codiciosos y el código de honor de los caballeros se funde con la magia y con gremios de ladrones, artesanos y el campesinado oprimido.
Fantasía Latinoamericana
Esa misma gesta heroica se reinventa a nivel local con autores que trasladan el frio del medioevo a la Patagonia chilena. El relieve colosal de los pueblos de montaña es reemplazado por la cordillera de Los Andes y sus caballeros de la corte por líderes indígenas y pícaros similares a los del repertorio tradicional sudaca.
En ese género destacan autores como Liliana Bodoc (Argentina), Celso Román (Colombia), Verónica Murguía (México) o los chilenos Joseph Michael Brennan y José Luis Flores. Aunque evocan una fantasía de estilo sajón, trasladan los conflictos políticos y las dinámicas sociales de nuestra historia latinoamericana al relato de esta fantasía literaria que actualmente es parte del 25% de las ventas globales de ficción de género, según la consultora NielsenIQ.
Iván Nilo
Dentro de este bestiario, el escritor chileno Iván Nilo, oriundo del Biobío, aboga por un quiebre conceptual en el que construye mundos fantásticos cuya escala natural, social y política de fantasía medieval cuenta con aspectos reconocibles de la identidad chilena.
“Tengo mucho respeto por los grandes referentes de la fantasía épica; son autores que abrieron caminos y construyeron mundos extraordinarios. Mi intención nunca ha sido competir con ese legado, ni rechazarlo, sino buscar una identidad propia.
“Creo que desde Latinoamérica tenemos paisajes, culturas, conflictos y formas de relacionarnos que también pueden enriquecer la fantasía. No necesitamos dejar de lado lo que aprendimos de esos grandes autores, pero sí atrevernos a construir nuestros propios mundos”, dice sobre una influencia sobre la cual ha narrado nuevos campos de batalla, pero con una perspectiva reconocible.
“Traté de no seguir ni las novelas, ni las series de moda, para no tener confusión de estilos ni cruces de influencias. El mayor desafío fue construir reinos e iconografías con identidad propia”, explica Nilo.
En sus relatos, la lógica geográfica tradicional se invierte o reconfigura a partir del paisaje regional que lo identifica como un habitante de Laja. Y como un ingeniero mecánico que trabaja en terreno, agrega.
“Hay elementos que nacen directamente de lo que conozco. En Dioses y Reinos, por ejemplo, invertí la geografía habitual de muchas fantasías europeas: el norte es cálido y el sur es frío, como ocurre en Chile. También utilizo grandes cordilleras, territorios aislados y contrastes climáticos muy marcados. Como los que te cruzas cuando haces un viaje típico por nuestro país”, plantea sobre este commodity que diferencia a Chile del continente europeo.
El bestiario chileno contra los dragones
“Me apasiona el contraste de nuestro paisaje y prefiero imaginar estos mundos desde la riqueza territorial que conocemos”, reitera el autor de “Dioses y reinos: llamas de amistad” (Fremen, 2024), el thriller “Sueños oscuros” (Factor Literario, 2026) y una próxima colección de cuentos inspirados en seres de la mitología chilena como el tuetué, la Pincoya, o el Caleuche. La obra de Nilo se encuentra disponible en Buscalibre y librerías.
Este “sello sureño” no solo define el mapa físico de sus obras, sino también la estructura social y humana de sus personajes agregando profundidad a los arquetipos clásicos como elfos inmortales, enanos mineros y héroes incombustibles a los que prefiere dibujar con junto a nuevas especies, culturas y dilemas donde el trasfondo social latinoamericano resuena con fuerza.
“Cuando construyo mundos, siempre dejo abierta una ventana para crecer, sin importar la época en que transcurra la historia. En un mundo medieval, puede ser a través de la evolución de un escudero que se convierte en aventurero o busca un lugar distinto dentro de la sociedad. O quizás, el paralelo de un joven paladín contemporáneo que, mediante oportunidades como la educación superior, busca acceder a mejores oportunidades. Ahí, cada uno enfrenta su propio dragón. Puedo crear mundos difíciles e imperfectos, pero siempre intento que mis personajes tengan la posibilidad de cambiar su destino”, reflexiona.
A través de una fórmula de lectura ágil, con capítulos dinámicos de no más de seis páginas, Nilo concibe tramas donde los conflictos humanos, las diferencias sociales, las disputas por el poder y el mapa regional funcionan como inspiración potenciando la riqueza narrativa labrada antaño por otros referentes como el autor de “El Señor de los anillos”, JRR Tolkien o el de “Juego de Tronos”, George R.R. Martin.
Referentes literarios
Nilo también destaca otros nombres relevantes para él y referentes de la literatura latinoamericana que no necesariamente pertenecen a la fantasía épica: “Antonio Skármeta es uno de ellos. De hecho, en “Dioses y Reinos” le hice un pequeño homenaje utilizando su apellido para nombrar una espada. También me marcó “El Alquimista”, de Paulo Coelho, que corre por otro caudal, pero donde la transformación también opera como el viaje de un héroe. Mis influencias no provienen únicamente del género que escriba, sino que la nutren desde la propuesta de una fantasía personal que suma lectores de todas las edades”.
Disciplina e ingeniería mecánica
Iván Nilo Hernández cuenta que ha combinado la disciplina técnica de su oficio de ingeniero mecánico con su carrera literaria autogestionada sin mayor esfuerzo.
“Aunque parecen mundos muy distintos, para mí el mundo de la ingeniería y el de la ficción se complementan. Uno me acostumbró a analizar cómo funcionan las cosas, a buscar coherencia y a resolver problemas. Eso también aparece cuando construyo una historia.
“Si creo un reino, no solo pienso en sus personajes: imagino cómo funciona, cómo se conectan sus territorios, qué recursos posee y qué conflictos pueden surgir de esas condiciones”, compara casi como si fuera un hobby en el que sus colegas y coterráneos han impulsado a través de las ventas de sus libros. Los libreros, por su parte, le preguntan constantemente por nuevos títulos.

Recomendado del estante en la FIL de Guadalajara
Sin esperar ser un referente, se declara sorprendido aún de que -apenas con dos libros a su haber- haya pasado de montar sus propios libros en las vitrinas de las librerías del Biobío y Los Ángeles a ser invitado a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en el apartado de fantasía.
La convocatoria y acreditación al encuentro, reconocido como la fiesta editorial más relevante del mundo hispanohablante, representa para él un importante respaldo a su voz emergente y al diálogo que mantiene con la industria literaria desde sus imaginarios locales. Iván Nilo centrará su agenda en México en la exposición de sus obras recientes y las que vendrán ante editoriales de la región.
También se contempla su participación en el Foro Rius, de la Feria FIL, donde este año asistirán autores de la talla de Fanuel Hanán Díaz, uno de los investigadores, críticos y teóricos más destacados de Iberoamérica en el ámbito de la literatura infantil y juvenil.
“Más allá de presentar mis libros en Guadalajara, esta oportunidad tiene un significado más profundo para mí”, dice desde la ciudad del Laja.
“Si todo este proceso sirve para que otros autores independientes -que crean desde regiones o desde circuitos menos tradicionales- puedan acceder a vitrinas internacionales, me parece algo enormemente positivo. Espero sinceramente que esta puerta que hoy se abre sea el umbral para que muchos otros se animen a cruzarlo”, sostiene Iván Nilo.
