La desconocida historia detrás de la mujer que se «casó con un muñeco» y tuvo un «parto» en Brasil | Sociedad

Una mujer en Brasil se volvió viral en redes sociales tras mostrar públicamente su matrimonio con un muñeco de trapo. Tiempo después, también expuso el “nacimiento de su hijo”, que comparte las mismas características. Sin embargo, esta peculiar historia tiene una explicación: todo se trata de una broma familiar con el fin de recaudar dinero.

Meirivone Rocha, de 37 años, conocida como Santinha, siempre fue bailarina de forró, un ritmo popular del nordeste brasileño.

En pandemia, se quedó sin pareja de baile, por lo que le pidió a su madre, que es costurera, que le hiciera un muñeco de trapo.

Historia entre un muñeco de trapo y una mujer

Su madre aceptó. Un día, después de salir a trabajar, Santinha pasó a buscarlo. “Fue pasión a primera vista“, relató al medio brasileño Crescer.

Lo llevó a casa y esa misma jornada hizo una transmisión en Facebook para presentarlo. Aún no tenía nombre, y una amiga sugirió Marcelo, para que combinara con el de ella.

Así partió el personaje. Santinha es asesora de hogar y madre soltera de dos hijos reales, Caroline y Diego, y su idea fue usar el muñeco para llamar la atención, llevar alegría a otras familias y, con suerte, recibir ayuda para salir del arriendo para lograr tener su propia casa.

Una boda con 300 invitados

El matrimonio se celebró el 18 de diciembre de 2021 y Santinha pidió apoyo a la emisora de televisión y radio local, y varias empresas de la zona patrocinaron la fiesta.

Hubo vestido de novia, alianzas, promesas y baile de los novios. La jueza fue una amiga y la ceremonia reunió a unas 300 personas.

Nunca se había casado por la iglesia, ni siquiera con el padre de sus hijos, con quien estuvo 11 años. “Fue mi día”, dijo.

La noticia saltó más allá de la ciudad. La historia fue cubierta por la prensa nacional e incluso internacional a fines de 2021, y Santinha pasó a ser conocida como “la mujer del muñeco”, siendo aún noticia en ciertos medios locales con sus publicaciones.

Un embarazo

Según su relato, se casó “embarazada” de tres meses y en mayo de 2022 llegó Marcelo Júnior, apodado Marcelinho.

El “parto” se montó en la sala de su casa, con amigas haciendo de enfermeras y médicas. Hubo ecografía, latidos del corazón, toma de presión, llanto del bebé y el desmayo del novio. Marcelinho tiene incluso certificado de nacimiento, y ella, su carnet de control prenatal. Todo aquello fue transmitido en vivo.

También hubo baby shower. Ella pidió ropa, pañales y jabones, no para quedárselos, sino para donarlos a madres de verdad. Su hija filmó el evento, sin invitados, y se transmitió igual.

La historial real detrás

Pero detrás del espectáculo hay una situación dura. En ese entonces, Santinha pagaba 700 reales de arriendo y contó que la cuenta del supermercado había quedado pendiente. Había pocas limpiezas disponibles y debía pagar además agua y luz.

“Mi sueño de vida es tener una casa propia“, dijo. Quiere poder decir “esta es mi casa” y colgar un cuadro en la pared sin pedir permiso a un arrendador.

Por eso, no toma en cuenta las críticas que surgen en redes sociales: “Soy una artista, soy feliz con mi arte”, afirmó, y añadió que quienes la critican no conocen su historia real.

Santinha no ve su personaje como una burla, sino como una forma de “vivir una vida de teatro” en medio de las deudas y los problemas cotidianos.

Hoy tiene dos hijas más y sigue creando contenido para lograr su casa propia.

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