Por Leopoldo Pulgar Ibarra
El perfil masculino del monarca de Bretaña, encarnado en una actriz, y que otra asuma un rol masculino, pero sin perder su condición de mujer, no son las únicas opciones que difieren del relato clásico original.
También que esta versión sea el resultado de un trabajo colectivo en el que intervienen el director de la obra, Marcos Guzmán, los integrantes del elenco -estudiantes y profesionales-, más el equipo de la Escuela de Teatro de la U. Mayor.
Sin embargo, el montaje no elude la profunda crisis en las relaciones familiares ni el enfrentamiento de un rey-padre con sus hijas, donde el amor filial no existe o no sea comprendido, por lo que una de ellas es desheredada.
El montaje -que financia el Fondo de Apoyo del Teatro Universitario (Mincap)– también toma en cuenta los efectos destructivos de la senilidad, la exigencia de fidelidad, la violencia, el caos y la muerte. Y, por sobre todo, el ejercicio abusivo del poder.
“La propuesta mantiene el perfil poético de la traducción de Nicanor Parra, más allá de algunas actualizaciones necesarias en el lenguaje”, dice Paula Aros, Directora de la Unidad de Creación de la Escuela de Teatro de la U. Mayor y codirectora general del proyecto “Lear”.

Cambios, culpas y textos
¿Cuáles son las razones para estos cambios de roles?
“En el original, dos personajes que tienen roles de poder, también son padres enfrentados a sus hijas e hijos en temas como el amor y la fidelidad. Francisca Márquez interpreta a Lear y la actriz Claudia di Girolamo será el Conde de Gloucester.
“Pero la propuesta de dirección de Marcos Guzmán no transforma al rey en reina: Lear sigue siendo rey, pero en cuerpo de mujer. Sí transforma a Gloucester en madre. Son interesantes estos cambios, porque Shakespeare pone toda la carga de culpabilidad en las mujeres, en las hijas del rey. Este pequeño gesto no significa que haya un discurso feminista o de género”
¿Cómo se enfrenta el texto?
“Sigue siendo fiel al original. Marcos Guzmán, que dirige teatro desde lo visual, compone escenas bien impactantes utilizando los recursos que lo identifican como creador.
“Este es un proyecto de escuela, cuya dirección general asumimos con Cristián Aravena. Contempla también realizar investigación y un archivo. Trabajamos con el sistema de bitácora que se llena con la visión que entregan los elencos, integrados por estudiantes y egresados de nuestra escuela. También incluye actividades de formación y mediación en las comunas de Lo Prado y Maipú.
“Nuestra referencia son los teatros universitarios de Chile y la experiencia de Pedro de la Barra (fundador del Teatro Experimental U. de Chile, hoy TNCH) y de la dramaturga Isidora Aguirre. De allí tomamos ciertas líneas curatoriales y lineamientos”.
¿Esta actividad paralela incide en el trabajo del director?
“No. La dirección general es un trabajo más permanente y tiene un marco conceptual: democratización, lo testimonial y lo universal. Como parte de la universidad, Marcos Guzmán tiene claro estos conceptos. Estamos en constante conversación, compartimos bibliografía, asistimos a ensayos. Abordamos también lo que tiene que ver con la investigación, con la formación y la vinculación con el medio”.
Inevitablemente eso influye en la dirección…
“Hay un intercambio sólo para entregar cierto impulso o inspirar ciertas ideas. El hecho de decirle ‘tienes que trabajar con un elenco de egresados’, ya es poner cierto límite. Pero tiene plena libertad artística al momento de dirigir”.

Poder y familia
¿Qué otros aspectos de enfoque han registrado de este “Lear”?
“Bueno, este es un clásico entre los clásicos. Habla sobre la tensión que ocurre cuando hay luchas de poder que Shakespeare los plantea dentro de una familia. Luchas antiguas que Marcos pone en un contexto contemporáneo. Ocupa audiovisuales y una cámara está registrando día a día nuestro cotidiano. Todo eso está dentro de la obra, pero sin tocar su esencia, su lírica, su poesía, su dramaturgia”.
¿Agregan textos propios?
“No. Pero toma la opinión de quien hace una mixtura entre la traducción de Nicanor Parra y el texto original. Incluye adaptaciones a dichos y palabras para que puedan entenderse hoy. A su vez, Marcos hace un traspaso con mecanismos de puesta en escena.
“La traducción en verso libre de Parra es muy importante, como lo es también retomar estas obras con este lenguaje, sobre todo con lo que hoy está pasando en la virtualidad… El lenguaje se está reduciendo cada vez más. Cuando el público esté viendo la obra, la mente tendrá todas las capacidades para conectarse con un lenguaje más complejo, más poético y más bello”.
Libertad y verdad
El bufón juega un rol clave…
“Sí. Lo interpreta una actriz ocupando un muñeco de ventrílocuo. Está jugando con esa idea, porque el bufón, finalmente, es el público y permite también entender muchas de las cosas”.
¿Cómo se instala en escena a Cordelia, la hija menor que ama a su padre y es castigada por él?
“Es el punto de quiebre de la obra. La interpreta Magdalena Urarte, una actriz egresada de la Mayor que lo está haciendo muy bien. Marcos está proponiendo que sea ella quien maneja al bufón… Allí hay otra lectura interesante: el bufón tiene la libertad de decirlo todo, pero Cordelia es el cuerpo que lo maneja. Ahí hay una visión de la libertad”.
Cordelia le dice a su padre que lo ama, pero no en términos que el rey quiere, y la castiga…
“Tiene que ver con que a veces la verdad duele. Muchas veces no decimos la verdad, porque puede doler. Es la opción que toma esta hija que el rey no puede entender”.

Distintas visiones
¿Qué tropiezos o dificultades hubo en este trabajo colectivo?
“Mira, cuando una hace una obra Independiente, como directora tomo mis decisiones sin responderle a nadie. Pero aquí estamos en un proyecto institucional e intergeneracional que tiene una curatoria de escuela. Claudia di Girolamo trabaja con niñas que todavía estudian. Para todas ha sido una gran experiencia conocer distintas visiones frente al trabajo, donde unas aprenden de las otras.
“La dificultad es estar realizando una creación dentro de un proyecto muy grande con distintas aristas y una curatoria que va más allá de la obra misma. Una dificultad, pero también una gran apuesta que compartimos.
“Sabemos que lo que ocurre en el ensayo y en la creación afecta la investigación, los procesos pedagógicos, las vinculaciones con el medio y a los distintos públicos. Eso es retomar la labor social del teatro y no quedarse con lo que ocurre en mi creación. Es entender el impacto que puede tener el teatro a nivel social y comunitario”.
“Lear (Adaptación de El Rey Lear de William Shakespeare)
Dirección general e Investigación: Paula Aros y Cristián Aravena
Director obra: Marcos Guzmán
Elenco: Francisca Márquez, Claudia Di Girolamo, Germán Retamal, Rallen Montenegro, Vanessa Peric, Juan Gálvez, Magdalena Urarte, Matías Cornejo, Josefina Larraín, Francisca Videla y Juan Pablo Montenegro
Diseño Integral: Catalina Devia
Diseño sonoro: Daniel Marabolí
Asistencia diseño Integral: Isidora González
Asistencia dirección: Francisca Videla, Juan Pablo Montenegro y Monserrath Bravo
Operador sonoro: Juan Barrenechea
Asistencia producción: Sol d Chile y Fernanda Riquelme A (FIRA)
Dirección Vinculación y Mediaciones: Muriel Miranda
Encargada Mediaciones y Formación de Público: Diana Fraczinet
Prensa: Francisca Palma
Producción general: María Paz López
Sala de Teatro Umayor.
Santo Domingo 711, Santiago.
28 al 30 agosto 2025, 19.00 horas. ticketplus.cl Entrada libre
Teatro Joan Jara
Paseo de las Artes 880.
9 y 10 septiembre 2025, 19.00 horas.
Entrada libre.
Inscripción Fundación Centro Cultural de Lo Prado @FCCLOPRADO.
Teatro Municipal de Maipú
Av. Los Pajaritos 2045.
Viernes 3 octubre 2025, 19.00 horas. Inscripción en maipuencomun.cl.
