Los habitantes de la ciudad de Múrmansk, en el Ártico ruso, se reunieron este domingo en la colina Sólnechnaya Gorka (literalmente, ‘colina soleada’) para presenciar el primer amanecer tras la noche polar, que duró 40 días, pese al intenso frío de hasta -26 grados centígrados. La tradicional celebración, que desde 2007 congrega a cientos de personas, incluyó bebidas calientes, canciones y juegos, y simboliza el creciente aumento de las horas de luz tras semanas de oscuridad total.
☀️😲 Tras 40 días de oscuridad, el sol vuelve a Múrmansk https://t.co/1PDAQUzlcPLos habitantes se reunieron al aire libre para presenciar el primer amanecer tras la noche polar, un fenómeno natural en el que el Sol no se eleva sobre el horizonte durante semanas. pic.twitter.com/zKciN7DHFa
— Sepa Más (@Sepa_mass) January 11, 2026
