Cuento chileno sobre un plinto vacío, de Matías Correa: Tan real como inasible | Artes y Cultura

 

“Fábula: Breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención didáctica o crítica frecuentemente manifestada en una moraleja final, y en el que pueden intervenir personas, animales y otros seres animados o inanimados.” (RAE)

Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza), de Matías Correa, es una novela cortísima o un cuento largo. Una treintena de páginas, incluyendo fotos y gráficas, para volver al vacío presente. Ese insistente vacío que nos habita.

Matías Correa

Matías Correa (Santiago, 1982), el autor, fue activo en una serie de acciones destinadas a valorar el plinto vacío del monumento al general Manuel Baquedano. Ese ubicado en la popularmente conocida Plaza Italia, institucionalmente llamada Plaza Baquedano y, de forma aparentemente efímera, Plaza Dignidad.

Desde hacer levantamientos del sector -y del plinto vacío- durante la Revuelta Social (por otros denominado Estallido Social y, también, llamado Estallido Delincuencial), participar de publicaciones, a mandar a hacer modelos en miniatura de yeso del plinto vacío para invitar a intervenirlo. Con caja e instrucciones incluidas.

El autor de La tumba de Wittgenstein (2022), Alma (2016) y Geografía de lo inútil (2011) pareciera cerrar o continuar su activismo sobre el plinto del general Baquedano con Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza).

Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza), Matías Correa, Fondo de Cultura Económica Chile
Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza), Matías Correa, Fondo de Cultura Económica Chile

Cuento chileno sobre un plinto vacío

El protagonista visita en forma asidua y sistemática Plaza Italia. Está haciendo levantamientos y registros del lugar. Del plinto del general ausente.

“Mi presencia ahí, tal vez absurda, era legal; la de Rivas, también. No teníamos en qué topar, y a los pocos días ya casi me había olvidado de la existencia del sargento primero Agustín Rivas Guamparito.”> (p. 7-8)

Todo podría haber quedado ahí. Rivas custodiando el monumento -o lo que quedaba de él- y el “orden” en el sector. El protagonista midiendo, haciendo levantamientos y tomando fotos.

Pero no. Rivas ve una reseña de un libro de Correa y, entonces, toco cambia. El sargento primero Rivas cree encontrar un “igual” en Correa, porque él también es un creador. Un artista. Lo que sigue, es tan surrealista y absurdo como creíble. Un relato donde, salvo que el autor lo confiese -y es mejor que no lo haga-, no es posible distinguir ficción, imaginación, “cuento” o realidad.

¡¡¡Chi chi chi!!!

El relato de Matías Correa es, efectivamente, un cuento chileno. Por el autor, protagonistas, lugar de la acción. Pero, sobre todo, por el espíritu que captura, que lo anima.

Cada uno de los protagonistas haciendo, casi burocráticamente, su deber. Y, siendo legal, no se molestan, aunque en el fondo les incomoda la presencia del otro. Pero lo formal, pronto se resquebraja y aparecen otras facetas. Verdades a medias, cierta tendencia casi atávica a apropiarse de lo ajeno y un aflorar visceral e ingenuo de lados oscuros.

Pero tal vez lo más chileno de Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza) es el lenguaje usado en ciertos pasajes. Un hablar que puede recordar La telenovela errante, de Raúl Ruiz (aunque esto, en mi caso, puede ser solo influencia de la presentación del libro en le Librería del Fondo de Cultura Económica). Inasible. Como, en parte, las propias situaciones y los personajes. De decires ambiguos, de “lugares comunes”, de fantasmas que no abandonan los espacios.

Porque la Plaza volvió a ser del General Baquedano, seguirá siendo -al menos para mí- Plaza Italia. Y, en el subsuelo y en la memoria de muchos, seguirá pujando por ser Plaza Dignidad. Como el Estallido Social seguirá siendo para algunos Revuelta Social y para otros Estallido Delincuencial. Y así, la fábula no tendrá moraleja ni aprendizaje.

Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza) dejará instalado el vacío -ese profundo, imborrable, como los huachos de Salazar-, aunque Baquedano haya regresado arriba de su caballo

Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza), Matías Correa, Fondo de Cultura Económica Chile

Cuento chileno sobre un plinto vacío (o La Cosa de la Plaza)

Matías Correa
Fondo de Cultura Económica Chile

Santiago de Chile, 2026

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