Daniela Aránguiz tuvo un momento de sinceridad en el programa ‘Sígueme‘ de TV+ y confesó que Jorge Valdivia le pidió que le devolviera su argolla de matrimonio… a través de correo electrónico, lo que consideró “rasca”.
“Por favor, Jorge Valdivia, no me sigas pidiendo las argollas de matrimonio porque lo encuentro lo más ordinario“, partió diciendo Daniela en el espacio de farándula, dejando a todos los presentes atónitos.
“Yo no sé si las quiere derretir para comprarle un anillo a la polola nueva o si las quiere de recuerdo para tener un recuerdo simbólico, pero te lo juro, qué cuestión más rasca y ordinaria“, sentenció.
A ello agregó: “Todo lo que había avanzado en nuestra relación se dio como 58 pasos para atrás”.
Jorge Valdivia le habría pedido la argolla de matrimonio a Daniela Aránguiz
Luego de aquel desahogo, explicó cómo ocurrió todo. El exfutbolista le envió un correo pidiéndole su argolla de matrimonio y un anillo que le regaló cuando cumplieron 10 años de matrimonio.
La petición descolocó a la panelista y por lo mismo expresó su descontento en el programa, pidiendo a su expareja que deje de pedirle las joyas.
“¿Para qué se las va a poner? No se las ponía cuando estaba casado y se las va a poner soltero ahora“, dijo entre risas.
Le respondió el correo
La panelista de ‘Sígueme‘ contó que optó por responderle el mensaje al padre de sus hijos, y le explicó que no tenía idea de dónde estaban los anillos. “El Mago”, finalmente, solo le respondió “Ok”.
“No existen las argollas, no existen”, sentenció. “Que me interese a mí para qué las quiere. Quizás para pedir compromiso“, disparó Daniela Aránguiz.
Eso sí, criticó: “Me daría mucha lata que mi pololo esté mandándole mensajes a su ex para pedirle algo tan simbólico”, agregó la opinóloga.
Finalmente, Aránguiz concluyó el tema afirmando que “los anillos no existen hace mucho tiempo, yo los mandé a derretir“.
La ex Mekano y el futbolista finalizaron su matrimonio de casi 20 años firmando el divorcio a fines de 2025, tras una polémica y mediática separación en 2022.
