Experto afirma que la Mona Lisa era "probablemente" obesa y con un trastorno tiroideo

La Mona Lisa se completó a inicios del siglo XVI y hoy cuelga en el Museo del Louvre, en París. Un endocrinólogo sospecha que la modelo retratada, Lisa Gherardini, podría haber sufrido de colesterol alto o hipotiroidismo severo, una condición que afecta la producción de hormonas tiroideas.

En el Congreso Europeo sobre Obesidad en Estambul, el endocrinólogo Michael Yafi presentó una investigación que analiza la representación histórica de la obesidad en el arte. Según el especialista, citado por The Mirror, en el pasado esta condición física no era vista de forma negativa, sino que mujeres con sobrepeso eran consideradas bellas y figuras de poder, como líderes y miembros de la realeza, eran retratados con un alto índice de masa corporal.

El estudio toma como ejemplo clave a la Mona Lisa, obra maestra de Leonardo Da Vinci. Yafi sospecha que la modelo retratada, Lisa Gherardini, podría haber sufrido de colesterol alto o hipotiroidismo severo, una condición que afecta la producción de hormonas tiroideas. Aunque no es posible un diagnóstico certero, el médico señala que su apariencia sugiere un exceso de grasa corporal, posiblemente acentuado por el aumento de peso tras cuatro embarazos.

El análisis también abarca a otros personajes históricos. Compositores como Bach y Handel fueron retratados con obesidad, y Yafi especula que probablemente padecían diabetes tipo 2. Además, señala que en el arte religioso, los querubines y ángeles infantiles se representaban con sobrepeso como un símbolo de virtud, mientras que la Venus de Willendorf, una figura de hace más de 32.000 años, ya mostraba obesidad como signo de poder y fertilidad.

De cara al futuro, Yafi predice que el arte contemporáneo reflejará un cambio drástico en los cánones de belleza. Con la popularización de fármacos para adelgazar como Mounjaro y Wegovy, que imitan la hormona GLP-1, las modelos podrían aparecer cada vez más delgadas, pero con un rostro demacrado conocido como «cara GLP-1», caracterizado por la pérdida de grasa en mejillas y sienes, lo que acentúa arrugas y da un aspecto cansado.

El especialista concluye que si artistas como Picasso vivieran hoy, probablemente plasmarían este nuevo fenotipo en sus obras. Así, la representación del cuerpo en el arte continúa evolucionando, pasando de la obesidad como símbolo de estatus a la delgadez extrema, marcada ahora por los efectos secundarios de los tratamientos modernos para bajar de peso.

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