Un satélite de la NASA que se dedica a monitorear el nivel del mar, detectó el gigante oleaje caliente precursor de El Niño, el fenómeno meteorológico que se ha estado pronosticando durante las últimas semanas.
De acuerdo con un comunicado de la agencia espacial, los datos corresponden al Sentinel-6 Michael Freilich, que entre marzo y mayo del 2026, identificó aguas más cálidas y elevadas que se estaban desplazando desde el océano Pacífico occidental hacia las costas de Colombia, Ecuador y Perú.
Se le conoce como onda Kelvin cálida y su aparición a principios de año “indica la probabilidad de que se produzca un fenómeno de El Niño”, señala la NASA.
Este fenómeno no es desconocido para los meteorólogos, pero este año ha llamado la atención, puesto que los modelos indican que El Niño sería mucho más intenso de lo usual.
Algunos expertos incluso han especulado sobre un “Súper Niño”, que podría traer fuertes precipitaciones y afectar el clima global.
La onda precursora de El Niño
Esta onda surgió a principios de marzo y se desplazó hacia el este. Según recoge la NASA, causó que para mediados de mayo aumentara el nivel del mar alrededor de Perú, unos 15 centímetros más que el promedio a largo plazo.
“Dado que el agua se expande al calentarse, un aumento en la elevación de una zona del océano indica un incremento de la temperatura“, explica la agencia espacial.
Este calor en la superficie altera la circulación de energía, agua y aire en la atmósfera, lo que termina afectando al clima.
“El fenómeno de El Niño puede provocar fuertes precipitaciones en algunas regiones y escasez de lluvias en otras, influyendo en la vida cotidiana y el comercio a nivel mundial”, advierte la NASA.
Así se ve la onda Kelvin
