Por estas horas, el fallecimiento de Dolly Parton golpea al circuito musical global. Considerada una de las voces más influyentes de la música popular estadounidense, la artista de 80 años deja en vida un legado cultural que se ramificó durante sucesivas generaciones, abarcando géneros, formatos, disciplinas y estilos tan variopintos como su obra de más de seis décadas.
Popular gracias a canciones como ‘Jolene’ o ‘I Will Always Love You’, Parton fue una celebridad filantrópica que no tuvo problemas para trabajar y financiar labores benéficas como la alfabetización infantil, una de sus principales banderas de lucha.
Nacida como Dolly Rebecca Parton el 19 de enero de 1946 en Locust Ridge, (Tennessee), en un ambiente de pobreza y carencias (fue la cuarta de 12 hijos), la cantante siempre afirmó que su infancia moldeó su carácter.
Aquella experiencia, de hecho, quedó inmortalizada en ‘Coat of Many Colors’, una de sus canciones más personales, inspirada en un abrigo confeccionado por su madre con trozos sobrantes de tela (retales).
Tras darse a conocer en programas de radio y televisión locales, se trasladó hasta Nashville luego de terminar sus estudios escolares. Allí, alcanzó la fama nacional junto al cantante y presentador de televisión Porter Wagoner.
Poco después inició una carrera en solitario que la convertiría en una de las artistas más exitosas de la historia del country. Aunque su voz y su carismática personalidad marcaron varias generaciones, Parton insistía en que su mayor orgullo era ser compositora.
A lo largo de su vida aseguró haber escrito unas 3.000 canciones, entre ellas algunas de las más célebres de la música estadounidense.
‘Jolene’, publicada en 1973, se convirtió en una de los temas más versionados del repertorio country, mientras que ‘I Will Always Love You’, escrita ese mismo año como despedida profesional de Wagoner, alcanzó una dimensión universal cuando Whitney Houston la interpretó en 1992 para la película ‘The Bodyguard’.
Su carrera discográfica dejó decenas de números uno, más de medio centenar de álbumes de estudio y unas ventas de más de 100 millones de discos, además de una presencia ininterrumpida en las listas de éxitos durante seis décadas.
También desarrolló una destacada trayectoria cinematográfica con títulos como ‘9 to 5’, ‘Steel Magnolias’ y ‘The Best Little Whorehouse in Texas’.
Dolly Parton, empresaria
Parton también demostró un extraordinario talento para los negocios. En 1985 impulsó Dollywood, un parque temático en Tennessee que acabó convirtiéndose en uno de los principales destinos turísticos del sureste de Estados Unidos y en un importante motor económico para la región de las Great Smoky Mountains.
Su actividad empresarial se amplió posteriormente a hoteles, restaurantes, productoras y otros proyectos de entretenimiento.
Infancia, lectura y vacunas, sus otros legados
Pero su legado más duradero está fuera de los escenarios. En 1995 creó la Dolly Parton’s Imagination Library, una iniciativa destinada a enviar gratuitamente un libro cada mes a niños desde su nacimiento hasta los cinco años, inspirada en su padre, que nunca aprendió a leer y a escribir.
El programa, nacido en su condado natal, se extendió posteriormente a Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido, Australia, Irlanda y otros países mediante acuerdos locales. En 2025 alcanzó el hito de 300 millones de libros regalados, convirtiéndose en el mayor programa mundial de regalo de libros para la primera infancia.
Su compromiso filantrópico también quedó patente durante la pandemia de covid-19, cuando donó un millón de dólares al Vanderbilt University Medical Center para financiar investigaciones que contribuyeron al desarrollo de vacunas contra esa enfermedad.
Reconocida con múltiples premios, Parton conservó durante toda su vida una imagen pública excepcionalmente positiva gracias a su humor, su cercanía y su decisión de evitar el enfrentamiento partidista, aunque ocasionalmente expresó posiciones sobre cuestiones sociales.
