Sátira sobre educación trae El Purgatorio… antes que todo se vaya al infierno

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

Esto ocurre en El Purgatorio, dirigida por la también dramaturga María José Pizarro. En ella, a maestros y maestras se les describe en situación de decadencia y/o corrupción, ya que se aprovechan del abandono, por parte del Estado, en que se encuentra la escuela rural donde trabajan.

Desde el título, la obra anuncia que someterá al grupo docente a una especie de purificación, a través del sufrimiento y el terror. Por la cuota de “pecados” que se les atribuye por ser parte de una maquinaria que no cumple con sus funciones.

Lo que se subrayará con los recursos actorales del Colectivo CTM (Justicia, Soledad, Vuela Alto), un lenguaje escénico que se basa en el teatro físico que, sumado a un formato de comedia con humor ácido, los dibuja a propósito estereotipados, satirizados, ridículos, flojos y negligentes.

La metáfora de la purificación, prestada del mundo religioso, extravagante por su sentido ideológico, es un buen complemento para extremar las técnicas corporales hiperexpresivas de los profesores, alejadas del realismo.

Esto permite al elenco reaccionar escandalosamente por la sorpresa y el miedo que les provoca la posibilidad de un cambio que los saque de la cómoda stuación en que se encuentran. Son escenas que crean excelentes momentos de humor.

El Purgatorio, Colectivo CTM

Pasividad y lucha

La propuesta sitúa la historia en una escuela rural. Entonces llega un profesor de religión de Santiago a integrar un extraño círculo que conforman el director, dos profesoras y una funcionaria de aseo.

El establecimiento tiene solo un alumno matriculado… ausente ese día. Mientras las docentes aprovechan la jornada para distenderse, al profesor afuerino le impacta que a nadie le preocupe saber por qué el estudiante no llegó a clases.

En esta pasividad, sólo ve a gente cómplice de un sistema educativo rural mentiroso y abandonado por el Estado, de empresarios que se preocupan del lucro y la subvención. Y dejar que le educación pública muera por inercia.

Por contraste, el recién llegado, luego de apelar a su paciencia y al idealismo que no ha perdido, también gasta palabras para explicar que se viven nuevos tiempos para la educación, en referencia a las luchas “pingüinas” que se desarrollaron en nuestro país.

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El Purgatorio, Colectivo CTM

Absurdo y realidad Escenas de humor serio

Es interesante ver el perfil actoral y escénico de este colectivo. Es una opción riesgosa que la dirección ha sabido controlar y orientar hacia sus objetivos, sin que lo absurdo y los excesos corporales diluyan el contenido reflexivo y emocional de la obra.

La dinámica corporal construye seres algo esperpénticos, de movimientos tensos que, sin embargo, se reconocen formalmente como docentes genuinos en un ambiente laboral normal, ocultando o enmascarando el aprovechamiento que hacen de una situación anómala.

La corporalidad es clave: los movimientos son distorsionados, exagerados y repetitivos, coherente con una rutina en un mundo rural que no cambia, que tambien parece estar fuera de la realidad.

En este sentido, la presencia muda de la mujer del aseo, que se mueve en la periferia del profesorado, actúa como si fuera un testigo que mira desde afuera una situación a la que se quiere integrar.

Incluso, el ensamblado colectivo de este grupo humano parece tan impenetrable que hace tambalear, en su cruzada, al profesor santiaguino, sumando otro peldaño al deterioro general.

Dentro del marco escénico del Colectivo CTM, la dirección de María José Pizarro se advierte sólida en cuanto nunca pierde el control sobre los temas que quiere mostrar, a través de un texto de su autoría.

Más allá de las formas, El Purgatorio aborda el tema de la educación con seriedad, como un gran problema actual, subrayando la responsabilidad del Estado, de las organizaciones y las personas. Siempre tras el objetivo de luchar por una “educación pública, gratuita y de calidad”, antes que todo se vaya al infierno.

El Purgatorio, Colectivo CTM

El Purgatorio

Dramaturgia y dirección: María José Pizarro
Elenco: Colectivo CTM (Cristóbal Bravo, Sebastián
Trincado, Leonardo López de Arechaga, Valentina Escobar, Luis Chávez)

Diseño: Gabriela Torrejón
Diseño iluminación: Francisco Herrera
Mapping: Ignacio Tolorza
Diseño sonoro: Nicolás Bascuñan
Asistencia de dirección y vestuario: Daniela Espinoza
Producción: Pamela Jaque & amp; Cizarro producciones

GAM
Jueves a sábado, 20.00 horas; domingo, 19.00 horas.
Entradas, en boletería, gam.cl y gam.ticketplus.cl.
Hasta 10 mayo 2026.

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