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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En Corea del Sur, un reconocido restaurante de dos estrellas Michelin enfrenta cargos por servir postres con hormigas, insectos prohibidos en el país. Las hormigas usadas contenían altos niveles de metales pesados, siendo hasta 55 veces más que los insectos comestibles permitidos. Los propietarios, famosos por su participación en un reality de cocina de Netflix, podrían enfrentar un año de prisión y una multa millonaria por vender más de 12 mil raciones de sorbete con hormigas en 4 años, alegando que aportaban un sabor ácido al postre.

Toda una controversia existe en Corea del Sur, luego de que se formularan cargos en contra de los dueños de un lujoso y reconocido restaurante por llevar años sirviendo un postre con hormigas.

Resulta que, además de estar prohibido el consumo del mencionado insecto en el país asiático, las especies utilizadas cuentan con “hasta 55 veces más metales pesados que los insectos comestibles habituales”.

Hormigas tóxicas complican a restaurante con doble Michelin

Según el medio local, The Chosun Daily, un restaurante propiedad de un chef famoso que apareció en ‘Culinary Class Wars’, reality de cocina de Netflix, habría usado las hormigas prohibidas en los postres, por lo que los fiscales solicitaron una pena de prisión durante el juicio.

Uno de los puntos más llamativos es que se trata de un lujoso restaurante que cuenta con dos estrellas Michelin, una de las máximas distinciones en el mundo de la gastronomía mundial. Para hacerse una idea, en Chile no existe ninguno con tal galardón.

En concreto, el restaurante está acusado de haber vendido aproximadamente 12.200 raciones de sorbete (un postre helado elaborado a base de puré o jugo de fruta y azúcar) adornadas con 40.996 hormigas durante más de 4 años “para aportar un toque ácido”.

La fiscalía los acusó porque, según la ley local, los insectos comestibles permitidos incluyen saltamontes y cucarachas, pero las hormigas están excluidas. Pero recalcaron la gravedad, pues contienen tantos metales pesados que pueden ser tóxicos.

Por ello, los dueños y cocineros se arriesgan a una pena de un año de prisión y una multa de 20 millones de wones, casi 13 millones de pesos chilenos.