- El estudio reveló que las apps cumplen un rol transversal: conectan, entretienen y facilitan gestiones. Más del 60% de las personas considera que las apps le ayudan a ahorrar tiempo y 74% declara sentirse confiado al pagar o realizar transacciones a través de ellas.
- Los resultados también arrojaron que las aplicaciones influyen cada vez más en las decisiones de compra.
Las aplicaciones móviles se consolidan como el principal canal para gestionar la vida cotidiana en Chile. Así lo revela el estudio País conectado: ¿cuánto usamos las apps?, desarrollado por WOM en conjunto con Cadem, que mide la relación que tienen las personas con las aplicaciones y los hábitos de conexión. Los resultados muestran que el 75% de los encuestados ha reemplazado actividades que antes realizaba de forma presencial por el uso de aplicaciones.
Entre los principales hallazgos del estudio -realizado a un universo de 700 personas de todo el país de entre 18 y 80 años-, destaca que un 61% considera que estas le ayudan a ahorrar tiempo.
Los resultados también evidencian una creciente preferencia por la autogestión. Un 56% de los encuestados considera muy importante o importante poder resolver todos sus trámites y gestiones desde una aplicación. En tanto, un 47% considera que las apps han mejorado su calidad de vida, un 31% asegura que depende de ellas para su vida cotidiana, mientras que un 20% afirma que no podría organizar su vida sin ellas.
Este cambio en los hábitos de las personas refleja la confianza en las aplicaciones: un 74% de los encuestados se siente muy confiado o confiado al realizar pagos o transacciones a través de aplicaciones móviles.
“Los resultados de este estudio reflejan una tendencia sostenida: las personas quieren pagar, comprar y hacer trámites desde la palma de su mano, y cada vez confían más en hacerlo a través de aplicaciones. Hoy vemos clientes mucho más autónomos, que quieren resolver todo por sí mismos de forma simple, segura, ágil y personalizada. Por eso en WOM no vemos a nuestra App como un canal más, sino como uno de los principales puntos de relación con nuestros clientes”, aseguró Mercedes Azpiroz, gerente de Canales Digitales de WOM.
Las apps de servicios, bancarias y de compra se consolidan como herramientas para resolver necesidades cotidianas. Entre quienes utilizan la aplicación de su compañía de telefonía móvil, pagar la cuenta o boleta es, por amplio margen, la función más utilizada, con un 51% de las menciones. Le siguen el acceso a beneficios o descuentos (19%) y la revisión del consumo de datos o minutos (14%).
Al momento de comprar o contratar servicios, las aplicaciones de comercio general se posicionan como la principal herramienta (69%), seguida por la app del banco (59%) y supermercados (37%). En cuanto a la frecuencia en el uso de aplicaciones para comprar productos o servicios, el 34% reconoce que la utiliza 1 o 2 veces al mes, el 25% una vez a la semana y el 18% varias veces a la semana.
Las aplicaciones también influyen directamente en las decisiones de consumo. Un 48% de los encuestados declara haber comprado alguna vez un producto o servicio que no tenía previsto adquirir a partir de una recomendación o publicidad recibida dentro de una aplicación, mientras que un 9% afirma que esta situación le ha ocurrido en varias ocasiones. Estos resultados refuerzan el rol de las apps como un canal de influencia en el consumo, más allá de su función transaccional.
«El estudio confirma que las aplicaciones no son solo transaccionales, sino también motores de decisión. En WOM nos adelantamos a esta tendencia y mediante nuestra aplicación habilitamos múltiples beneficios en categorías como compras, servicios y entretenimiento. El objetivo es extender los alcances del bienestar digital, entregando soluciones que se adapten a los actuales hábitos de los consumidores», destacó Azpiroz.
Asimismo, el estudio revela el nivel de dependencia hacia el uso de aplicaciones y el vínculo emocional con estas herramientas: el 35% de las personas declara que sería difícil pasar un día completo sin usar aplicaciones, mientras que el 38% se ha sentido ansioso o incómodo al no tener acceso a sus apps.
